viernes, 3 de agosto de 2007

Nuestra acción exterior en África.

Ayer ojeé -sin querer- la revista Fuerza Terrestre de MC ediciones y para mi sorpresa encontré un artículo abogando por el recambio urgente de los BMR en nuestro Ejército de Tierra. Una voz más clamando por algo que, de hecho, así había sido planeado hace ya mucho.
Investigando un poco sobre cuales eran nuestros planes sobre el asunto, he encontrado la respuesta en 1997. Transcribo, del diario de sesiones del Senado de 1997 (VI Legislatura, Comisiones. Núm. 143), la respuesta del entonces Secretario de Estado de la Defensa, Sr. Morenés, a pregunta de D. Heliodoro Gallego Cuesta (GPS) sobre las previsiones del gobierno con respecto a la dotación de nuevos vehículos blindados medios sobre ruedas (BMR) a las tropas españolas que desarrollan una misión de paz en la antigua yugoslavia (expediente 681/000502):
“Los blindados BMR entraron en servicio en el Ejército de Tierra en 1978, por lo que prácticamente han consumido su ciclo de vida previsto. Por ello, se ha acometido en territorio nacional el programa de modernización de los BMR, orientado fundamentalmente a mejorar las capacidades de movilidad, protección y supervivencia, con el fin de alargar el ciclo de vida del vehículo hasta la primera década del siglo XXI.”
Pues bien, la primera década del veintiuno se agota y no hay plan alguno de sustitución, ni siquiera estudio previo serio para ello. Entiendo que la industria nacional no puede permanecer al margen de un proyecto de esta categoría, pero creo que hay que establecer prioridades y la seguridad de nuestros soldados sé que lo es para muchos. La venta de nuestras industrias a empresas extranjeras ha tenido indudables ventajas pero tiene este gran inconveniente, ellos no se ven ahora compitiendo en ese segmento con modelo propio en un mercado donde la oferta ya es realmente amplia.


***
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha aprobado el envío de 26.000 cascos azules a Darfur para proteger a la población desplazada y para la pacificación de esta región sudanesa. La fuerza de Naciones Unidas reemplazará, no más tarde del 31 de diciembre de este año, a las 7.000 tropas desplegadas en la zona por parte de la Unión Africana. El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, calificó de "histórica y sin precedentes" la operación que desplegará Naciones Unidas en Sudán, lo que enviará "una clara y poderosa señal" para ayudar a la población de la región.
Nuestro Ministro de Defensa, Sr. Alonso, ya ha afirmado que España no participará en esta misión “al menos con tropas” –terrestres añado yo-, pero que sí podría apoyar con "recursos, aviones, barcos si es necesario, y material logístico, cualquier misión de esa naturaleza". Evidentemente nuestro Ministro conoce mejor que nadie nuestra incapacidad para sostener más misiones soportadas por el Ejército de Tierra; humana y materialmente –en buena parte culpa de nuestros vehículos tácticos- ya no es posible. Por ello parece lógico que se incline por –si fuera el caso- participar con la Armada, con el Ejército del Aire o con medios sanitarios proyectables, hasta ahora –teóricamente- más descansados o al menos, ahora, disponibles. Aún así tengo mis dudas aunque confío en que se meditarán correctamente los efectos a largo plazo.
También hace bien el Sr. Alonso en recordar el esfuerzo que España está haciendo –casi en solitario- en la ribera atlántica del norte africano (en Senegal y Mauritania principalmente) del cual se beneficia no sólo nuestro país sino toda la Unión.
Yo además añadiría, si se me permite, algunos esfuerzos adicionales al que señala nuestro ministro y que se suman a las razones con las que nos debemos armar ante nuestros aliados para no participar en este despliegue terrestre, a saber:
-El esfuerzo que España lleva haciendo hace tiempo en Marruecos, Argelia y el Pueblo Saharahui en materia de cooperación y desarrollo –las cifras son importantes-.
-Nuestro esfuerzo en condonación de deuda con las naciones africanas más pobres. Este esfuerzo nos ha llevado a ser el país que más lejos ha ido en este asunto.
-Y finalmente, nuestra contribución, ya larga, a misiones de la ONU/UE en África. En la actualidad participamos con observadores militares en dos misiones de la ONU (UNMEE en Eritrea/Etiopía y MONUC en El Congo) y una de la UE (AMIS II en Sudán). Además hemos participado en 10 misiones más –ya cerradas- en el continente (Misión de apoyo a Guinea Ecuatorial, UNAVEM I y II en Angola, UNTAG en Namibia, ONUMOZ en Mozambique, INDIA-MIKE 2000 en Mozambique, UNAMIR en Ruanda, EUFOR RC en RD Congo, MINURSO en El Sahara y ONUB en Burundi).

Es en este último punto donde quiero detenerme como homenaje a muchos compatriotas que han danzado –a veces literalmente- por aquellos mundos de Dios; seguro que a alguno le interesa este resumen –reconozco que es largo- que realicé hace bien poco para otros foros y que es un esbozo de las intrahistorias vividas por algunos de los nuestros.
Pero antes, no quiero pasar por alto –por si algún lector se apea antes- un sentimiento que he tenido al repasar este conjunto de actuaciones político-económico-militares que España ha llevado y lleva a cabo en África, algo que de vez en cuando se me olvida: la gran nación en la que nos estamos convirtiendo -a veces sin querer- con el esfuerzo de todos, con muchos problemas por resolver y con muchos lastres que arrastrar, pero que avanza en el mundo como la España que es.



OPERACIONES EN CURSO:

Sudán. Misión de apoyo de la UE a la Unión Africana en Darfur (AMIS II)
El día 29 de junio de 2005 se desplegaron dos oficiales españoles como expertos en logística en los Cuarteles Generales de Addis Abeba y Jartum y el día 30 de agosto de 2005 se incorporaban a la misión cinco oficiales españoles como observadores militares. Dado el deterioro de la situación de seguridad y las dificultades de apoyo logístico y sanitario de la misión, que se aprecian a partir de octubre de 2005, reflejadas en los informes mensuales del Secretario General de Naciones Unidas sobre Darfur y en los informes clasificados del Estado Mayor de la Unión Europea, por parte de las autoridades españolas se reevaluó la situación de los observadores españoles y se decidió que, dadas las condiciones, no serían relevados al terminar el compromiso de su despliegue por seis meses. El 3 de febrero de 2006 España informó de ello a la Unión Europea y los observadores militares españoles regresaron a territorio nacional el pasado 1 de marzo de 2006. La misión de apoyo continua, aunque se ha reducido el personal de apoyo y se está reevaluando un nuevo despliegue. En la misión continúan dos oficiales españoles como expertos en logística y personal integrados en los Cuartel Generales de Jartum y Addis Abeba.
Misión de NNUU en ETIOPÍA y ERITREA (UNMEE)
Establecida por resolución 1320 (2000) con el mandato de verificar los acuerdos alcanzados y vigilar la zona desmilitarizada entre ambos países. En esta misión, desde septiembre de 2003, participan militares españoles. Tras diversas reorganizaciones y ante los problemas de despliegue de los observadores en Eritrea, se varió el centro de gravedad de los observadores y su número, pasando España a aportar 3 observadores militares. Los problemas para los movimientos y verificación de los acuerdos continúan por parte de Eritrea y Naciones Unidas ha decidido reducir su misión en la zona y está reevaluando su despliegue.

Misión de NNUU en la República Democrática del Congo (MONUC)
Establecida por resolución 1279 (2001) con el mandato de verificar la retirada de tropas extranjeras del territorio de la RD del Congo, facilitar la desmilitarización de los grupos rebeldes, verificar los acuerdos de desarme y apoyar el proceso de desarme, desmovilización y reintegración de los grupos armados y la celebración de elecciones libres. Desde noviembre de 2001 se participa con dos oficiales españoles en la misión asignados a diversos equipos. La misión ha sido prorrogada y ampliada en diversas ocasiones y en la actualidad cuenta con más de 17.000 efectivos de diferentes países, siendo la misión de Naciones Unidas con mayor número de efectivos desplegados.


OPERACIONES FINALIZADAS:

Guinea Ecuatorial. Misión de cooperación bilateral (1979-1989)
La más desconocida de nuestras misiones exteriores y en la única que hemos tenido que lamentar bajas -militares- en África. El 2 de enero de 1987 se estrellaba el Aviocar T12-B-32 muriendo 22 personas -11 guineanos y 11 españoles, la mayoría religiosos y monjas al servicio de la cooperación e incluidos los tres tripulantes-.
La misión que implicaba medios y recursos de muchos tipos consistía en ayudar a los guineanos en su proceso descolonizador y de modernización, pero lo cierto es que fue un fracaso por muchos motivos.
Sáhara Occidental. MINURSO. 1999.
A petición de la ONU, participaron dos Oficiales españoles como expertos en el conocimiento del terreno y de la población. Su misión consistió en ayudar a otros observadores que allí se encontraban a moverse por el territorio y a elaborar el censo a partir del cual se pudiera llevar a cabo las elecciones de autodeterminación del territorio. Los oficiales españoles permanecieron allí 20 días apoyando a la misión.
UNAVEM I (Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Angola)
Se trata de la primera participación española en una operación de paz de las Naciones Unidas. UNAVEM se crea en diciembre de 1988, una vez el Consejo de Seguridad aprueba la Resolución 626 para "verificar el re despliegue hacia el norte, en una primera fase, de las tropas cubanas allí establecidas y, posteriormente, la retirada total de dichas tropas de todo el territorio de la República de Angola".
El 23 de diciembre de 1988, el Secretario General hizo la petición formal al Gobierno español, con lo que esta fecha puede considerarse como histórica en cuanto a la participación española en este tipo de misiones. Aunque el comienzo oficial de la misión es el 1 de abril de 1989 (hasta entonces sólo hubo dos equipos de verificación en el puerto y aeropuerto de Luanda), desde enero de ese año comienzan a desplegar oficiales de 10 países -incluida España- a razón de 7 por país (en enero de 1990 se reduciría a 6 oficiales por país).
En abril, se crean 5 nuevos equipos de verificación, tres fijos en Cabinda, Lobito y Namibe, y dos móviles para verificar la retirada entre los paralelos 13 y 15. La misión finaliza en julio de 1991 pero, con la firma del acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla de UNITA, se prolongaría y enlazaría con un nuevo mandato, que dará lugar a una nueva misión: UNAVEM II, que se comenta a continuación.
UNAVEM II (Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Angola)
El 31 de mayo de 1991, gracias a los buenos oficios de Portugal, y teniendo como observadores a Estados Unidos y la Unión Soviética, los representantes del Gobierno angoleño, del Movimiento para la Liberación de Angola (MPLA) y del grupo de oposición de la Unidad Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), firmaron los Acuerdos de Paz de Estoril, poniendo fin a 16 años de guerra civil. Tras la retirada de las tropas cubanas (UNAVEM-I), se solicitó a las Naciones Unidas la ampliación de su presencia en Angola, por lo que a finales de mayo de 1991 se aprobaba la Resolución 696, en la que se otorgaba un nuevo Mandato a la Misión de Verificación de las Naciones Unidas para Angola, por el que se debía "verificar un efectivo alto el fuego y supervisar la actuación de la policía angoleña durante el proceso de transición". Trescientos cincuenta observadores militares de 24 países (15 de ellos españoles) desplegaron en las 50 áreas de reagrupamiento y 12 puntos críticos establecidos en los Acuerdos para la Paz. Noventa policías y otros 160 funcionarios civiles internacionales y locales pasaron también a formar parte de la misión.
Aunque estaba previsto que la duración de UNAVEM-II fuera de 17 meses, por lo que se esperaba su finalización tras las elecciones presidenciales y legislativas del 29-30 de septiembre de 1992, los problemas acontecidos como resultado de las elecciones, obligaron a las Naciones Unidas a prolongar la misión. España, al igual que otros países, inicialmente redujo su presencia en la zona para dar por finalizada la participación en diciembre de 1993.
UNTAG (Grupo Naciones Unidas de Asistencia a la Transición en Namibia)
Testigo del nacimiento de una nueva nación, UNTAG surge tras casi 25 años de gestiones diplomáticas internacionales para lograr la libertad y la paz para la última colonia africana. El denominado Grupo de Ayuda a la Transición en Namibia se estableció como consecuencia de las Resoluciones 435 (1978) y 632 (1989), para ayudar al Representante Especial del Secretario General a "asegurar la rápida independencia de Namibia a través de elecciones libres e imparciales bajo el control y supervisión de Naciones Unidas". Desde el 1 de abril de 1989 hasta el 21 de marzo de 1990, 4.500 oficiales de 50 países, - entre ellos España -, personal civil y supervisores de policía, hasta un total de casi 8.000 personas, realizaron una de las labores más elogiadas de la historia de las Naciones Unidas. La misión se inició el 3 de marzo de 1989, con la solicitud a España para que aportara una unidad aérea autónoma, y hasta 150 militares de todas las graduaciones. La aportación inicial española consistió en ocho aviones de transporte ligero "Aviocar", a los que en noviembre de 1989 se sumó un Hércules C-130. En el cuartel general de UNTAG, en Windhoek, prestaron su servicio 4 jefes y oficiales de Estado Mayor del Ejército del Aire español, uno de los cuales fue designado Jefe del Estado Mayor Aéreo.
ONUMOZ (Misión de las Naciones Unidas en Mozambique)
Naciones Unidas venía tratando de alcanzar una situación estable en Mozambique bajo sus auspicios y los buenos oficios de varios países. El 4 de octubre de 1992 se alcanzó en Roma un acuerdo de paz entre los grupos enfrentados, Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO), actualmente en el Gobierno, y Resistencia Nacional Mozambiqueña (RENAMO), grupo guerrillero en la oposición. El conflicto de Mozambique, derivado del proceso descolonizador, era similar al de Angola, por lo que tras el fracaso parcial en UNAVEM-II, NNUU contaba con una buena experiencia para no incurrir en los mismos fallos. Por ello, y como primera gran diferencia, se aprobó una operación de una envergadura muy superior a la de Angola, ya que se desplegaron en torno a los 7.500-8.000 hombres. De acuerdo a la Resolución 797/92, su duración prevista era hasta el 31 de octubre de 1992, pero los lógicos retrasos de este tipo de operaciones ha hecho que su duración haya excedido algo más de un año de lo previsto.
La participación española máxima fue de 21 observadores militares que se integraron en el Componente Militar de esta compleja operación, y se desplegaron en las tres regiones en que se dividió el territorio de Mozambique a efectos operativos, así como en el Cuartel General en Maputo. Posteriormente, se incrementó con una participación policial. Tras las elecciones de octubre de 1994, se constituyó un nuevo Gobierno y se dio por finalizada la operación, que en líneas generales ha constituido uno de los éxitos de las NNUU.
Mozambique (Operación India-Mike 2000)
Tras las graves inundaciones que asolaron Mozambique a principios del año 2000, el gobierno español decidió el envío urgente de un contingente de ayuda a la zona para cooperar con la evacuación de las zonas devastadas e impulsar la atención sanitaria. Esta Unidad se desplegó desde el 8 de marzo al 3 de abril, dejando las instalaciones sanitarias en la zona bajo la gestión de diversas ONG y del gobierno mozambiqueño.
En grandes líneas, la unidad estaba compuesta por 3 helicópteros de transporte medio para realizar evacuaciones y distribución de ayuda, una unidad sanitaria de campaña con capacidad para atención externa, 50 camas de hospitalización y 2 quirófanos, y una Unidad de evaluación de daños y cooperación cívico militar (CIMIC) para el apoyo a la distribución de ayuda. En total 152 hombres participaron en la operación realizándose 4.923 asistencias médicas, más de 4.000 vacunaciones y 56 intervenciones quirúrgicas, y distribuyendo 294 toneladas de ayuda humanitaria.

UNAMIR (Misión de las Naciones Unidas en Ruanda)
La participación española en esta misión se deriva de los trágicos acontecimientos posteriores al estallido de la violencia generalizada en Ruanda en abril de 1994.
Además del envío de ayuda humanitaria con medios del Ministerio de Defensa, coordinada por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) del Ministerio de Asuntos Exteriores, en apoyo de organizaciones no gubernamentales españolas, se respondió afirmativamente a la solicitud de las NNUU de participar con un avión de transporte. En consecuencia, a mediados de 1994 un avión CN-235 con 20 hombres del Ejército del Aire se incorporó a esta misión, por un período de seis meses.
Dadas las condiciones de inseguridad y ausencia de infraestructuras en Ruanda, el destacamento español operó desde Nairobi (Kenia), realizando vuelos tanto a Kigali como a los campos de refugiados en Zaire y otros países de la zona. Esta participación finalizó a finales de marzo de 1995.
ONUB ((Misión de las Naciones Unidas en Burundi)
El proceso de negociaciones entre el gobierno de Burundi y diversos grupos rebeldes que comenzó con la Firma del Acuerdo de Arusha en agosto de 2000 ha finalizado con la firma de un acuerdo en mayo de 2004. La ONU estableció entonces esta misión que finalizó en julio de 2005.
República Democrática Congo. Operación E/C. EUFOR (UE)
Esta operación consistió en el despliegue de un contingente de refuerzo de EUFOR en RDC durante la primera y segunda rondas electorales celebradas en julio y noviembre de 2006 para contribuir con MONUC a crear un ambiente seguro durante el proceso electoral. Finalizó con éxito en noviembre de 2006.

3 comentarios:

  1. Fíjate que mi memoria me ha llevado a pensar en mi abuelo materno, salmantino, acemilero en la campaña del Kert, en el año 1912, luego...

    Lo ví, por primera y única vez, en 1979, momificado, a los veinte años de su fallecimiento. Íbamos a enterrar a un tío mío, su hijo mayor...

    En su memoria,

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  2. En aquellos años, y en esas tierras, se estaba forjando mucha de la historia española del siglo XX.En aquella ofensiva del Kert, se estrenó en combate un joven -20 años, imaginate- segundo teniente muy conocido después por otros motivos, un tal Franco.

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  3. "De todas suertes, Marruecos hizo del alma dispersa de nuestro Ejército un puño cerrado, moralmente dispuesto para el ataque. Desde aquel momento viene a ser el grupo militar una escopeta cargada que no tiene blanco al que disparar.
    ¿No era inevitable consecuencia de todo este proceso que el Ejército cayese sobre la nación misma y aspirase a conquistarla?
    El particularismo que padece, como los demas gremios y clases, y del que no es má responsable que lo somos todos los demás, le hizo sufrir el espejismo de creerse solo y todo"
    España invertebrada. Ortega y Gasset.1921

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