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martes, 18 de agosto de 2026

¿Son defendibles Ceuta y Melilla? La clave está en el Sáhara.

 


La paz de Wad-Ras

Desgraciadamente, la respuesta a esta pregunta no es sencilla ni unívoca. Y es que antes de responder esta pregunta existe una previa y más crucial: ¿quiere España y su sociedad defender a ultranza Ceuta y Melilla al precio que sea? Es decir: ¿estamos dispuestos los españoles a pagar el precio que podría suponer defenderlas a toda costa, incluido el empleo de la fuerza militar?

Según un cable diplomático desclasificado en 2014 del embajador de EEUU en España, relativo a la conversación que mantuvo en 1979 con el Rey Juan Carlos, éste le admitió que una solución al conflicto de Ceuta y Melilla podría pasar por la cesión de Melilla a Marruecos casi con inmediatez y que a Ceuta se le podría aplicar un estatus de protectorado internacional como el de Tánger de 1923. Es decir, ésta es una posibilidad real que ya se ha barajado con anterioridad: plantear la transferencia progresiva, pacífica y ordenada de la soberanía a Marruecos de ambas ciudades y las isla y peñones adyacentes.

Esta transferencia de soberanía de territorios españoles se ha repetido durante siglos. De forma pacífica en algunos casos: el Sáhara en 1975 (sin orden ni concierto), la venta de la Florida en 1819 a EEUU, la venta de las Marianas, las Carolinas y Palao a Alemania en 1899, etc. Pero también perdimos territorios en América, Europa, Asia y África a causa de guerras; innumerables…ahí está Ifni, Cuba, Puerto Rico, Guam, Gibraltar, toda Hispanoamérica, Menorca, Filipinas, Flandes, etc., etc.…

Y la razón histórica, que de forma un tanto naif se repite una y otra vez para justificar la españolidad de Ceuta y Melilla, es decir, que eran españolas antes que existiese Marruecos, no se sostiene. Muchos de los territorios arriba nombrados formaban parte de la monarquía hispánica mucho antes que Ceuta y Melilla y se acabaron cediendo, por dinero o a la fuerza. El basar nuestra defensa de Ceuta y Melilla en razones históricas nos arrastra a un debate estéril en el que tenemos mucho que perder y nada que ganar. Porque antes que españolas, fueron castellanas, de los Omeyas, de los califas cordobeses, de los visigodos y antes cartaginesas, romanas y fenicias… ¿se las devolvemos a Italia, a Túnez, a Siria, al Líbano? ¿Quién tiene más derechos históricos?

La única razón fundamental que hay para la defensa de Ceuta y Melilla es que son territorio de un estado soberano reconocido internacionalmente en el que la soberanía reside en el pueblo (no como en la satrapía marroquí), libre, democrático, miembro de la UE y al que la legalidad internacional ampara plenamente para su defensa y preservación. Ni los supuestos derechos históricos, ni la ubicación en otro continente, son razones admitidas por la legalidad internacional para las reclamaciones territoriales (imagínense la lista de la caja de los truenos que podríamos abrir en el mundo entero).

Si se elige esta opción, plegarse a la presión marroquí y acordar ceder la soberanía de parte de nuestro territorio, no podemos obviar que podrán venir otros territorios detrás (quizás Canarias, quizás Baleares, quizás Cataluña), ya que estamos troceando y cediendo la soberanía nacional, ¿por qué no? Siempre habrá otros conflictos y otros derechos históricos que blandir.

Dicho lo anterior, si la respuesta es que sí, que España está dispuesta a defender su soberanía e integridad territorial a toda costa, aun asumiendo el riesgo de escalar a un conflicto bélico con Marruecos, con el precio en sangre, desgaste internacional y económico que eso supone, mi respuesta a la pregunta del título es sí: Ceuta y Melilla son defendibles, militarmente en un conflicto bélico, o en la zona gris ante una invasión civil tipo marcha verde. ¿Pero cómo?

Bueno, en caso de una agresión armada convencional, está claro; la respuesta española tendrá que ser militar y no sobre Ceuta y Melilla exclusivamente, sobre todo Marruecos: su retaguardia, su logística, sus bases aéreas y navales, su energía, sus comunicaciones y, por supuesto sobre el Sáhara (su bien más apreciado, más débil y más desprotegido; su vulnerabilidad más crítica). Así hasta que claudique y se avenga a firmar un tratado de paz como el Tratado de Wad Ras en los términos que se determinen. Hemos de decir que esta hipótesis, el ataque militar directo, está casi descartada, pero para ello es para lo que debemos estar preparados militarmente, que no lo estamos.

Sin embargo, Marruecos ya sabe cómo ocupar nuestro territorio sin llegar al umbral del conflicto armado, en eso que llamamos militarmente la zona gris. Ya lo hicieron una vez en 1975 y hemos visto cómo han realizado el segundo ensayo en directo por la televisión estos días. Una marcha verde masiva desarmada que esta vez no saliese voluntariamente de las ciudades autónomas una vez asaltadas, que bloquee las instalaciones militares con piquetes y barreras, que asalte las instalaciones de gobierno, sanitarias, energéticas, que impida en definitiva una reacción en fuerza contra civiles desarmados, es la hipótesis más probable y casi única. Saben cómo hacerlo, tienen la capacidad demostrada y, desde luego, la voluntad; tarde o temprano pasará. Cuando les sea más conveniente, si no aprecian un precio importante a pagar por ello.

¿Y cómo reaccionar a una segunda marcha verde? De nuevo, como en la defensa militar pura, la respuesta no estará directamente en Ceuta y Melilla. La respuesta estará en el Sáhara otra vez. El Sáhara es un territorio que no pertenece a Marruecos, es uno de los diecisiete integrantes de la lista de territorios no autónomos de las Naciones Unidas bajo supervisión de su Comité Especial de descolonización y del que, para la ONU, España sigue siendo la potencia administradora responsable de su descolonización pese a que renunciase a ello en 1976. Es decir, España tiene aún pleno derecho a reclamar y hacer efectiva su responsabilidad internacional, incluida la ocupación efectiva del Sáhara para llevar a cabo su descolonización mediante el referéndum de autodeterminación que Hassan II no permitió realizar a España con la marcha Verde.

Ya ven, tanto en la hipótesis de un ataque militar, como en la hipótesis de Marcha Verde 2.0, la respuesta pasará por el Sáhara. Para Marruecos, el Sáhara es su vulnerabilidad más crítica. Si el Sáhara cae, el régimen al completo y el propio rey estarán en riesgo de desmoronarse pues se han unido indefectiblemente a él. Una aproximación indirecta de libro para atacar su centro de gravedad político: la legitimidad de la monarquía y todo su régimen opresor. Una pesadilla estratégica que alinearía a España, Argelia y el Frente Polisario para la reocupación e independencia del Sáhara.

Por eso es urgente que Marruecos entienda que una agresión definitiva a Ceuta y Melilla, del tipo que sea, supondrá que España responda automáticamente ocupando el Sáhara para retomar su control efectivo y ejercer su responsabilidad en la descolonización definitiva, con el amparo de la ONU y de la legislación internacional.

Y para que Marruecos lo entienda, hay varias cosas que hacer, en diversos ámbitos que aquí no conviene relatar. Pero la primera y más fundamental es que el gobierno de España se retracte por carta de la aceptación que hizo sobre la propuesta de solución marroquí para el Sáhara y que manifieste su determinación a retomar la solución de descolonización que está amparada por las NNUU y para la que, amablemente, España se ofrece para liderar sobre el terreno como potencia administradora al amparo de la legalidad internacional.

Si se apoya en otros gestos discretos, militares y diplomáticos, ellos entenderán perfectamente el mensaje y el dilema al que se enfrentan: si ocupáis Ceuta y Melilla, las intentaremos recuperar, pero además ocuparemos el Sáhara para lograr su descolonización definitiva. Podéis hacerlo, lo sabemos; pero no será gratis, ni para Marruecos, ni para el régimen. Y Argelia y el Frente Polisario, sin duda, nos apoyaran.

viernes, 14 de agosto de 2026

La cortina de humo sobre Ceuta ya está en marcha pero hay muchas preguntas.


El gobierno de España, dos semanas después del asalto a Ceuta, y a Melilla parcialmente, no lo olvidemos, no da ninguna explicación de quién y cómo organizó este asunto. Ni siquiera es capaz de hacer una estimación coherente de cuantos migrantes permanecen en Ceuta en este momento -cada día hay una cifra distinta- ni de cual es es la hoja de ruta para recuperar la normalidad en Ceuta.  El gobierno de España está desorientado, noqueado y maniatado. No puede ni quiere decir lo que ya tiene por comprobado, que el estado profundo marroquí organizó brillantemente un acto de desestabilización autorizado por el sátrapa alauita a pesar de nuestra política de apaciguamiento y humillación continua

Los motivos del silencio solo ellos los saben. ¿Por prudencia? ¿Por miedo? ¿Por estar coaccionados con algún asunto? De momento, Sánchez, desde su palacio vacacional, ha prohibido toda comparecencia oficial de los ministros afectados y, por supuesto, del responsable de coordinar la respuesta del Estado, él mismo, el presidente del gobierno de España.  Nos están engañando y ocultando información deliberadamente; todos, incluso la muy cercana y humanitaria Ministra de Defensa. ¿Por qué nos ocultan la verdad?

¿Y que hay de nuestra Comunidad de Inteligencia? ¿Funcionó y detectó la organización del asalto? Si lo detectó, ¿avisó a alguien? ¿a quién en concreto? Esta comunidad de inteligencia está regulada por la Ley 11/2002 y está coordinada por el CNI. Además de coordinar la comunidad de inteligencia (exterior, interior y militar), el CNI tiene expresamente encomendada la misión de facilitar al Presidente del Gobierno y al Gobierno de la Nación las informaciones, análisis, estudios o propuestas que permitan prevenir y evitar cualquier peligro, amenaza o agresión contra la independencia o integridad territorial de España, los intereses nacionales y la estabilidad del Estado de derecho y sus instituciones. Como el propio presidente del gobierno calificó el asalto como "una violación a la integridad territorial de España", resulta que el CNI es el único competente sobre el asunto. Entonces, ¿hizo su trabajo el CNI o no? ¿Hay problemas en la comunidad de inteligencia española como viene transcendiendo públicamente en los últimos meses? ¿Tiene el CNI los medios necesarios para detectar lo que pasa al otro de la frontera? ¿Hay fuentes humanas fiables dentro de Marruecos? ¿Son fuentes dobles dirigidas por los servicios de inteligencia marroquíes? ¿A qué se dedica el CNI en Ceuta? ¿A inteligencia interior como denuncia GC y CNP?  

Nuestra política exterior, torpe y agresiva con EEUU e Israel, pero condescendiente con Marruecos, Argelia o China, ha creado una ventana de oportunidad prefecta para este ataque. Una política exterior errática y naif de diplomáticos y políticos de salón que no entienden nada de geopolítica ni de las consecuencias de las acciones inconexas e idealistas en la nueva escena internacional ha sido el caldo de cultivo perfecto para elegir el momento. Esto nos hace hacernos otra pregunta ¿Tuvieron los servicios secretos marroquíes el apoyo de algún otro servicio de inteligencia? ¿Hubo algún aviso de Marruecos a un tercer país de lo que iba a hacer? ¿Se acordó algo con Argelia en la última visita del presidente del gobierno que ha molestado sobremanera a Marruecos?

¿Y las FAS españolas? Existe un Mando Operativo Terrestre  (MOT) dependiente del JEMAD cuya misión es la de planear, conducir y realizar operaciones permanentes de presencia, vigilancia y disuasión en los espacios terrestres de soberanía nacional las 24 horas del día, especialmente en Ceuta, Melilla, Baleares y Canarias; que para eso su comandante  es también el Jefe del Mando de Canarias, estructura que agrupa las fuerzas terrestres en esos emplazamientos. ¿Sirve para algo el MOT? ¿Qué, para qué y cómo vigila? ¿Ha funcionado la disuasión que se supone que ejerce? ¿Cuántos efectivos militares había en Ceuta ese fin de semana, precisamente el fin de semana más crítico del año en esas plaza por los turnos de permiso y los relevos entre estos? ¿Tienen los miembros del ET algún protocolo claro de actuación en estos casos? ¿Les ampara alguna legalidad? ¿Vendrán las denuncias de ONGs, fiscalías y organizaciones contra su actuación y todo el mundo se pondrá de perfil? En el ultimo asalto de 2021, la fiscalía encabezó una investigación que acabó con la condena de la delegada del gobierno y la vicepresidenta de la Ciudad Autónoma  por devolver menores en caliente. Ellas se comieron el marrón de Vivas y Marlaska, y eso explica que esta vez nadie quiere comerse el marrón político y todos se pasan la patata caliente sin hacer nada. Pero la fiscalía pidió además la identificación de los militares que efectuaron las devoluciones al Comandante General de Ceuta. Este se negó a hacerlo y no prosperó la investigación. ¿Ocurrirá lo mismo esta vez? ¿La cadena de mando protegerá a sus subordinados?

En definitiva, muchas preguntas sobre los hechos y quién los organizó, sobre nuestra política exterior, sobre nuestra comunidad de inteligencia, sobre nuestras FAS y sobre nuestra legislación incoherente que nos tiene siempre maniatados en estos casos. ¿Creen ustedes que las contestará alguien? Yo me temo que no. Que se ampararán en el secreto, en las investigaciones, en las comparecencias vacías, en la confección de informes, en las dilaciones deliberadas para aguantar el chaparrón hasta las próximas elecciones. La orden del presidente es clara: cortinas de humo, retrasos, mentiras o verdades a medias, etc. La ministra de Defensa ya ha reculado en su comparecencia con esta estrategia y así será en el futuro. Esperar a que todo pase poco a poco y este asunto sea tapado por otro más espectacular. En eso, nuestro Pedro es un maestro. Nadie lo puede negar.

jueves, 6 de agosto de 2026

Servicios de inteligencia y la organización del ataque a Ceuta y Melilla


Como ya he dicho, y cada vez tengo menos dudas, el ataque a Ceuta y Melilla ha sido organizado por un servicio de inteligencia extranjero, con o sin ayuda de otros, y con el empleo de varias herramientas, entre ellas, probablemente, las mafias de tráfico de personas. Si nos intentan decir lo contrario, nos están mintiendo.

¿Y quienes pueden ser estos servicios de inteligencia? Pues, con la información que poco a poco va saliendo a la luz, los sospechosos principales son: 

1. La DGED (Dirección General de Estudios y Documentación, el servicio de inteligencia exterior de Marruecos) con la colaboración interna de la Dirección General para la vigilancia del territorio (DGST). Esto, a la vista de lo conocemos, lo más probable. Parece demostrado que los servicios secretos marroques aprovecharon el estallido de la crisis inmediatamente con tres acciones:

  • Permisividad táctica: Rabat ordenó a sus fuerzas de seguridad fronterizas retirarse para permitir la marea humana como medida de presión política.
  • Inteligencia en el terreno: Se detectó e identificó a agentes de información marroquíes camuflados entre los propios migrantes para evaluar en tiempo real la capacidad de resistencia de la Guardia Civil y la Policía Nacional.
  • Monitoreo militar: El posicionamiento de los satélites espía de Marruecos sobre el Estrecho demuestra una planificación y seguimiento al más alto nivel del aparato de seguridad de Rabat.
¿Fue solo un aprovechamiento de algo ajeno a ellos o ellos mismos lo habían coordinado desde el principio? ¿Tuvieron colaboración de algún otro servicio de inteligencia? ¿Ayudó el Mossad a Marruecos?
2. El GRU / SVR de Rusia. Se puede situar a los servicios de inteligencia rusos en el segundo nivel de probabilidad, actuando como un "multiplicador de caos". Sus mensajes sobre Ceuta y Melilla han sido recurrentes y cada vez más preocupante desde 2022Su papel pudo no ser físico, sino algorítmico: utilizaron granjas de bots y cuentas falsas para viralizar las convocatorias de asalto, maximizar el pánico en España y promover diferencias políticas en la Unión Europea. En todo caso, una vez que estalló la crisis, lo están explotando para promover su mensaje de desunión y fracaso de la UE.
3. La hipótesis defensiva: La DSS (Argelia). Marruecos parece querer señalar de manera oficial a la Dirección de Servicios de Seguridad (DSS) de Argelia como la mente pensante detrás del asalto, acusándolos de financiar y coordinar las redes digitales de tráfico de personas para dañar la reputación de Rabat. Sin embargo, esta acusación tiene una probabilidad baja y se considera una maniobra de distracción y desinformación marroquí. No obstante, tampoco se puede descartar, por separado o con la colaboración del GRU ruso.
¿Nos van a explicar cuáles son las hipótesis del gobierno y los servicios de inteligencia españoles?

martes, 4 de agosto de 2026

Ceuta: un ataque orquestado por un servicio de inteligencia extranjero ¿Fue Marruecos o fue un ataque de falsa bandera?


Golden Owl, la empresa alicantina de inteligencia empresarial, ha publicado un informe inicial exhaustivo sobre cómo se originó en redes el asalto a Ceuta de estos días. Conviene no perderse ni una línea del informe, es tremendamente clarificador de cómo y quién organizó el asalto.

La conclusión demoledora: Tras realizar investigación OSINT sobre el conjunto completo de actores identificados — los administradores y reclutadores individuales, y la infraestructura digital adherida a ellos, incluidas las direcciones de correo electrónico y los números de teléfono que Golden Owl recuperó y enriqueció — Golden Owl valora con alta confianza que el cruce masivo de finales de julio de 2026 en Ceuta fue una operación organizada de forma deliberada, construida con un propósito y dirigida. No fue un levantamiento popular espontáneo (*harakat sha'biyya 'afawiyya*), y no fue un contagio social accidental de autoignición. La evidencia apunta en sentido contrario: a la intención, a la preparación, a la división del trabajo y a una seguridad operacional entrenada”.

Este informe no lo dice, pero yo sí lo diré. La única explicación plausible para la organización de este ataque es que un servicio de inteligencia extranjero con capacidad y conocimiento para construir una estructura horizontal, organizada y autoprotegida lo haya pergeñado todo.

Esto apunta directamente a Marruecos como principal sospechoso. Es lo más lógico y lo más probable. 

Pero y si no fue Marruecos. ¿Y si otro país puso a funcionar su capacidad de desestabilización a través de internet para generar un grave problema a España y a Europa mediante un ataque que inevitablemente apuntaría a Marruecos? Ya hemos tenido precedentes en España de intentos de desestabilización externa aprovechando una grave vulnerabilidad interna. Es quizás menos probable en este momento, pero no convendría descartarlo en absoluto. 

¿Y el gobierno de España va a darnos una explicación real sobre este asunto? Esto es urgente y muy grave. También tuvimos un gobierno que no nos dijo la verdad sobre otro ataque muy grave hace ya muchos años.  Pero aquí no aprendemos, nuestros políticos, de cualquier signo, nos mienten sistemáticamente y no sabemos cómo detenerles.

Para que un ataque híbrido triunfe, la falta de claridad y de explicaciones por parte del gobierno atacado es un multiplicador de los efectos. Más valdría que nuestro presidente vuelva de sus  vacaciones inmediatamente, como ha tenido que hacer el primer ministro marroquí de sus vacaciones mallorquinas por orden del Rey de Marruecos.

sábado, 9 de abril de 2022

Marruecos y España: miedo y humillación.



Como magníficamente se expone en "La Verborrea de los Tiranos", el miedo es la variable nuclear de toda tiranía: el miedo generado en tus vecinos y adversarios, el miedo generado en tus ciudadanos oprimidos y el miedo del propio sátrapa a ser "retirado" del poder.

Putin y Mohamed VI lo saben bien; no son los únicos, es verdad, pero eso no les justifica. El hecho es que esta pareja son verdaderos maestros del miedo (retírate Stephen King). Amenazan, coaccionan, extorsionan, oprimen y se protegen como muchos otros tiranos hicieron antes que ellos. 

Así como en Europa no quisimos ver la soga que Rusia nos anudaba al cuello durante años, el Presidente del Gobierno de esta España nuestra ha decidido ponerse la venda en los ojos, y una pinza en la nariz, para obviar el hedor a chantaje y amenaza que Marruecos hace tiempo emplea con nosotros y plegarse de la manera más deshonrosa a la coacción alauita. Genuflexión y visita de por medio.

Es verdad que el inmenso error de principiantes que Pedro y Heidi cometieron al traerse a Ghali a España, era una patada en toda regla en el escroto marroquí, completamente innecesaria y extremadamente humillante. Pero una vez cometida la chapucera tropelía, cabe esperar del autor intelectual un poco de valentía para aguantar la tormenta que desencadenó. No es el caso. Don Pedro ha decidido mandarle una misiva de amor al sátrapa marroquí para intentar enmendar su error y, de paso, ofrecerle al señor feudal del sur el derecho de pernada sobre el invadido territorio saharaui.

Pero haría muy mal el sátrapa alauita al pensar que las palabras de amor de Pedro tienen algún valor. Si por algo se caracteriza nuestro Presidente es por virar en redondo indisimuladamente y mantener el gesto impertérrito. Una sonrisita de galán y ya. El amor es extremadamente voluble, y hoy te quiero...y mañana no. Y Pedro, que es un galán de tomo y lomo, sabe que una carta personal en política exterior tiene un exiguo valor, que por el mismo método puede cambiarse, y que no ata ni a España como Estado, ni a los sucesores que algún día habiten la Moncloa y el Palacio de Santa Cruz (antes Cárcel de Corte) en el futuro.

Como el Congreso de los Diputados -verdadera representación de la soberanía popular española- le ha recordado a Pedro, en España su carta de amor tiene el mismo valor que sus solemnes decisiones de no enviar armas a Ucrania o de no pactar con Bildu. Es decir, cero. 

El sátrapa del sur debería ser consciente de ello, si no le ha obnubilado la victoria momentánea. Cosa que es difícil. De momento, humillación por humillación. La Bandera de España rendida y pidiendo auxilio, en franca sintonía con la naturaleza del acto que presidía.

Pero esto continuará, y el pueblo de Marruecos, que está sometido al miedo, sigue siendo una bomba de relojería que algún día estallará. Y eso sí que será una pesadilla para España.

domingo, 20 de marzo de 2022

La cuadratura del círculo diplomático español.



El problema de tener chiquilicuatres bisoños, tan irritantemente preocupados siempre por Twitter e Instagram, al frente de un país (porque esto es transversal a todos los partidos, no solo pasa en el PP como denunciaba Aguirre), es que van de error en error hasta la derrota final. No me entiendan mal, no son tontos en absoluto, ellos están muy acostumbrados a la persecución de sus propios intereses, dentro del partido de turno o en sus alrededores...amiguitos, lealtades, traiciones, navajazos, genuflexiones, etc., y los que llegan es que son muy listos y han sabido jugar a ese juego de una manera sobresaliente. 

Pero cuando obtienen el poder, el poder de verdad, el de un estado con todas sus complejísimas herramientas, y tienen que salir a confrontar con otros líderes a la salvaje escena internacional, donde los tiburones abundan y no hay tuits ni triquiñuelas verbales a las que agarrarte, se ven totalmente abrumados; les falta formación, experiencia, olfato e instinto. Su experiencia de peloteo, redes sociales y sonrisas no les vale de nada, están desarmados, psicológica e intelectualmente. 

Pues así nos va. Para intentar tapar el inmenso error de traer al líder del Polisario a España por la puerta de atrás, mediante una opereta de espías mal dirigida, ahora van y cometen uno mayor, que es apoyar la otra opereta de un sátrapa que nos tiene cogidos por los huevos de la inmigración, y que no duda en apretárnoslos cada vez que hay un problema. Un vecino realmente amable que entiende perfectamente que las únicas relaciones de vecindad que funcionan con las siempre decadentes y débiles democracias occidentales son el chantaje, los hechos consumados y la amenaza continua. Como Putin.

Mientras censuramos con dolor y pasión la invasión rusa de Ucrania, ahora resulta que vemos con simpatía la legalización de otra invasión, la marroquí de 1976, sobre un territorio que abandonamos a su suerte de manera absolutamente ignominiosa y que sufre desde entonces una represión brutal por parte de estos salvajes . Se pueden dar por jodidos los ucranianos, en unos años el pragmatismo se impondrá y aquellos territorios que ocupe Rusia serán reconocidos de facto, y a lo mejor de iure, a la potencia ocupante. Al fin y a el cabo, hay que ser realista, razonable (que en el lenguaje de estos necios se traduce por "esto no me va bien para las siguientes elecciones") y de buen talante, siempre.

Y ¡oh sorpresa!, ahora va Argelia y retira a su embajador. Ya lo han conseguido. Ni tenemos embajador marroquí, ni argelino y el Frente Polisario anda echando pestes de nosotros. Ahora que la guerra entre Marruecos y el Polisario se aviva, y que la tensión bélica entre Argelia y Marruecos crece por días, nosotros hemos conseguido lo inconcebible, tener muy cabreados a todos. Es la cuadratura del círculo...no se puede ser más imbécil.

Miren descerebrados, Marruecos ya hace tiempo que se ha quitado la careta, aunque la embajadora vuelva, nos seguirán coaccionado y chantajeando con la inmigración y otros asuntos siempre que les parezca oportuno. Da lo mismo cuanto cedamos y en qué. Ya han aprendido que siempre lo hacemos y lo volverán a hacer sin tapujos. 

Por otro lado, Argelia es un cercano aliado de Rusia y, sin duda, ya recibe presiones de ésta para que no podamos sustituir el gas ruso por el argelino. Si a esas presiones le sumamos nuestros desaires, a lo mejor tenemos que calentarnos y producir la electricidad con leña de los bosques que no tenemos. O lo que es peor, a ver si vamos a empujar a Argelia a las garras rusas definitivamente porque montamos un bloque occidental en contra de ellos. 

EEUU está echando gasolina al fuego de este conflicto, como en ellos es habitual, por motivos más bien lejanos. La brecha entre Argelia y Marruecos es muy grande ya, y EEUU y Rusia no hacen más que agrandarla cada día más. Para ellos en realidad no es más que otro conflicto proxy donde medir sus fuerzas y que pueden utilizar para desgastar a otros.


Pero para nosotros todo esto no es un juego. Para nosotros, el que nuestra frontera sur se desestabilice o que un conflicto real estalle en ella es la peor pesadilla estratégica que jamás hayamos podido imaginar. Energía, integridad territorial discutida, inmigración masiva y rigorismo islámico en una sola ecuación. Como se afirmaba en la Revista Ejército ya en 2010 en el artículo " España y el próximo conflicto armado. Un apunte militar para nuestra futura estrategia de seguridad nacional", hay que recordar que:

"En este aspecto no debemos olvidar que la frontera entre España y el norte de África es una de las más desiguales del planeta en niveles de riqueza y, por tanto, un caldo de cultivo idóneo para que surjan estos conflictos. El conflicto del Sahara, las reivindicaciones territoriales de Marruecos sobre nuestras plazas e islas africanas, los conflictos fronterizos argelino-marroquíes, la amenaza transnacional salafista, y la discrepancia sobre las aguas territoriales de nuestras Islas Canarias más orientales, son riesgos latentes que se podrían ir diluyendo con el tiempo si Marruecos, el Sahara y Argelia consiguen evolucionar positivamente económica, social y políticamente. 

En caso contrario, si la inestabilidad afectase gravemente a alguno de ellos —o a todos—, la tentación de optar por soluciones armadas se podría ver reforzada internamente y constituiría una de las peores amenazas estratégicas para España. Para esta hipótesis, y no otra, es para la que España necesita mantener una fuerza militar convencional equilibrada, tecnológicamente avanzada y proyectable —no se debe olvidar que hay un mar de por medio— que le permita detentar una capacidad de disuasión por represalia creíble."

Y si todo esto es para que Biden le conceda unos minutos a Sánchez en la cumbre de la OTAN de la semana que viene, créanme, no merece la pena. España es una comparsa, con o sin encuentros presidenciales, de lo que otros deciden allí. Y tampoco a Francia ni a Alemania les importa, ni les ha importado, nuestra posición. En esto, hemos estado y estaremos solos. Por muchas cartitas de amor que le mande nuestro presidente al sátrapa alauita.


sábado, 8 de febrero de 2014

Canarias: en la encrucijada del petróleo.




«Le pido a Alá que encontremos petróleo tanto en España como en Marruecos».
Abdelilah Moulkirán. Primer Ministro de Marruecos. 5 de octubre de 2012.
Que las Islas Canarias han sido un bastión estratégico de primer orden a lo largo de su historia es un hecho incontrovertible que desgraciadamente no es muy conocido en la España actual. El que fue el primer enclave oceánico del expansionismo castellano en el siglo XV se convirtió en la palanca que permitió a España conquistar América, fundar su imperio y controlar el comercio con las Indias; hecho que no pasó desapercibido para nuestros enemigos de entonces, primero los berberiscos y luego especialmente Inglaterra, que no cejaron durante los tres siglos siguientes en el intento por hacerse con algún territorio en el archipiélago.
 
Pero no acabaron en el siglo XVIII las amenazas sobre las islas. Durante el siglo XIX EEUU planificó su invasión y Alemania fijó su vista en un territorio poco protegido que le proporcionaba acceso a África y al Mediterráneo; durante la Primera Guerra Mundial una flota británica materializó un bloqueo alrededor del archipiélago para evitar su empleo por Alemania; en 1940, el entonces ministro de Asuntos Exteriores español recibió la petición del III Reich de la cesión de la isla de Gran Canaria para los planes de guerra alemanes, y durante los primeros años de la Segunda Guerra Mundial se apoyó secretamente a la Armada alemana en la batalla del Atlántico; en 1941 las Fuerzas Armadas británicas emitieron el plan Pilgrim para la invasión de las islas, y en 1943 serían las fuerzas canadienses las que prepararon el plan Tonic con el mismo propósito.
 
A lo largo de su historia española, Canarias ha sido un preciado territorio que muchas otras naciones han estado dispuestas a ocupar manu militari por su valor geoestratégico; hoy en día, casi totalmente despejadas las pasadas amenazas de seguridad sobre las islas ―ya bajo el potente paraguas de España, la OTAN y la UE―, no han sido sin embargo despejados otros riesgos larvados que van creciendo en su entorno.
 
Por un lado, en el ámbito interno insular, comienza a tomar aire una corriente de opinión de desapego del resto de España, alentado por la crisis económica y la costumbre -no por conocida menos preocupante- de señalar en el exterior a los responsables de todos los problemas internos. Siendo justos hay que reconocer que la incomprensión y   la ligereza con la que se tratan a veces los asuntos de un territorio tan especial, la falta de reconocimiento del valor de las islas, la lejanía de la Península, la doble insularidad, un trato a veces desdeñoso frente a otros territorios, así como un tardío desarrollo económico y de sus infraestructuras, propician un sentimiento de abandono en todos los órdenes que, convenientemente explotado, conforma un caldo de cultivo favorable para el discurso disgregador.
 
Por otro lado, la profunda brecha de riqueza y bienestar que existe en los 90 Km que separan a las islas del continente africano, la incierta resolución de la Primavera Árabe y su posible influencia en Marruecos, la desestabilización del Sahel, la posición de las islas en la retaguardia marroquí, las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla, el conflicto del vecino Sáhara, la tensión argelino-marroquí, la inmigración ilegal y el crimen organizado son riesgos que no se pueden menospreciar al analizar la seguridad de las islas desde un enfoque integral.
 
Sin embargo, es conviene subrayar que precisamente algunas de las anteriores circunstancias también pueden convertirse ―bien gestionadas― en magníficas oportunidades de desarrollo, comercio y revalorización de las islas. No es baladí advertir que África es el continente con mayor potencial de desarrollo en los próximos decenios, y que para ese desarrollo necesitará multitud de recursos que la UE, y muy especialmente España y las Islas Canarias, pueden proporcionar.
 
No por casualidad España se ha convertido en 2012 en el primer socio comercial de Marruecos, desbancando a Francia ―muy a su pesar― por primera vez en la Historia, y haciendo que Marruecos sea ya nuestro segundo cliente fuera de la UE, por detrás solo de EEUU y superando con creces a China. Las empresas siderúrgicas, automovilísticas, textiles y energéticas son las que más han contribuido a este hecho, pero sectores como el turístico y la construcción comienzan también a adquirir relevancia en el mix empresarial español en Marruecos. Y a estas circunstancias no han permanecido ajenas las islas que ya se están constituyendo en la mejor plataforma de proyección europea hacia el Sur; las exportaciones canarias a Marruecos han crecido un 140% en términos relativos durante el mismo año 2012, confirmando a este país como uno de los mercados más pujantes para la producción del archipiélago.
 
Esta creciente relación comercial, la estabilización y el desarrollo marroquí, así como las posibilidades que puede abrir el tratado de libre comercio que este país ha comenzado a negociar en 2013 con la UE son ya una oportunidad mutua de progreso que puede servir de modelo en el futuro ―por qué no― para otros países de la vertiente noroccidental africana; sin obviar que además se pueden constituir en el mejor precursor de la confianza mutua y la seguridad compartida entre España y Marruecos.
 
Pero todo tiene un precio ―quid pro quo―. Probablemente la cada vez más fría simpatía del Estado español por las reivindicaciones del pueblo saharaui es un peaje que habrá que ir aceptando para impulsar todo lo anterior. La postura española ante la resolución 2099 de 30 de abril de 2013 que EEUU presentó ante el Consejo de Seguridad de la ONU, relativa a los derechos humanos en el Sahara, parece un buen ejemplo de ello.
 
Dicho todo lo anterior, y a pesar de ello, las Islas Canarias continúan siendo para la mayoría de los españoles y los europeos un mero sinónimo de lugar vacacional de sol y playa y poco más; un indicador fiable de la poca atención que en general se presta al archipiélago desde el exterior. O al menos así ha sido hasta que, de repente, las Islas han reaparecido en la agenda política española por la posible existencia de una jugosa bolsa de hidrocarburos en sus costas orientales lindantes con Marruecos; bolsa que Marruecos ya ha comenzado a explorar, que está creando tensiones entre el Gobierno central y el Gobierno autonómico, y que ―como ya hizo en el pasado más cercano― muy probablemente influirá en las relaciones entre Marruecos y España, Sahara Occidental por medio. Un asunto controvertido que, sin lugar a dudas, traerá repercusiones de calado político y estratégico en los próximos años; tanto en el ámbito interno como en el externo.
 
EL POTENCIAL DEL PETRÓLEO
En marzo de 2012 el Departamento de Interior de los EEUU emitió un informe bajo el título de Una estimación de los recursos mundialesconvencionales de petróleo y gas no descubiertos en el ámbito de su World Petroleum Resources Project. En este informe se señalaba, entre otras muchas, una posible bolsa de hidrocarburos localizada en la fachada noroccidental africana, tanto en la zona continental como en la marítima, que podría extenderse desde Tánger hasta la costa oriental de las Islas Canarias.
 
En realidad, el potencial de esta zona era bien conocido muchos años antes. Desde el año 1968 Marruecos ha autorizado algunas exploraciones en las aguas que separan ese país del Archipiélago Canario sin que los resultados iniciales condujeran nunca a la fase de explotación. Sin embargo, desde 2007, la concesión de licencias se ha multiplicado por todo el territorio y las aguas marroquíes ―incluyendo las saharauis―, dando ya más de una decena resultados positivos en gas y petróleo. A día de hoy, se han concedido licencias de reconocimiento o exploración marítima (off shore) para 250.000 Km2; un área que duplica en extensión la que el Gobierno de EEUU ha concedido en el Golfo de Méjico.
 
Por parte española, los permisos de exploración en la zona fueron otorgados a Repsol en enero de 2002 y obtuvieron por repuesta una protesta diplomática formal del Gobierno marroquí relativa a la indefinición de las aguas territoriales entre ambos Estados; hechos que ocurrieron solo unos meses antes de la crisis de Perejil. De 2002 a 2004 se realizaron algunos sondeos, pero los derechos de Repsol fueron suspendidos en 2004 por el Tribunal Supremo a instancias de una denuncia del Cabildo de Lanzarote, situación en que se han mantenido hasta que han vuelto a ser convalidados por el Gobierno español en marzo de 20121. Además de lo anterior, y en estrecha relación con la cuestión, en marzo de 2013 el Tribunal Constitucional desestimó el recurso interpuesto por el Gobierno de Canarias en 2008 contra la Ley 12/2007 que otorgaba en exclusividad al Estado la competencia para autorizar prospecciones o explotaciones petrolíferas submarinas en las aguas bajo jurisdicción española. Casualidades o causalidades aparte, lo que sí resulta evidente es que en los últimos años se está reactivando una vieja carrera que ya tiene en marcha a sus primeros competidores.
 
En el cuarto trimestre de 2013 la empresa escocesa Cairn Energy ha comenzado los trabajos de exploración, a través de su compañía subsidiaria Capricorn, en la zona marítima denominada Foum Draa off shore frente a las costas de Marruecos (bloques numerados del 86 al 88 en la Figura 1) y a 180 Km de la costa norte de Lanzarote. En esta zona, la compañía escocesa posee un 50% de los derechos de exploración y explotación, derechos que han sido adquiridos a la pequeña compañía Longreach Ltd ubicada en el paraíso fiscal de la isla de Jersey2. La estatal Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas del Gobierno marroquí (ONHYM) posee otro 25%, Longreach conserva un 2.5% y las compañías San Leon y Serica poseen el 14.17% y el 8.33% respectivamente. Además, Cairn también posee derechos (37,5%) en la zona Cap Juby Maritime (bloques 117-119 en la Figura 1) frente a las aguas del cabo de mismo nombre, y a unos 70 Km de las costas de Fuerteventura y Lanzarote. Derechos que ya tiene planeado ejercer en 2014.
 
Figura 1. Zonas autorizadas por Marruecos para las prospecciones marítimas y terrestres (Fuente: ONHYM)
Hay además otras dos petroleras ―Tangiers Petroleum y Kosmos Energy― que también han anunciado prospecciones en el primer semestre de 2014. Kosmos se dispone a explorar el bloque denominado Foum Assaka off shore (67-70) frente a las aguas de Agadir y Sidi Ifni, y un segundo gran bloque denominado Cap Bojdour off shore (20-34), situado en las aguas saharauis frente al Cabo Bojador, 170 Km al sur de Gran Canaria. Por su parte Tangiers, en colaboración con Galp, tiene prevista la exploración del bloque Tarfaya off shore frente a las costas de Tan Tan (89-96), a unos 140 Km de las costas de Lanzarote y Fuerteventura.
 
Según la información ofrecida por la propia ONHYM, hay ya 18 áreas off shore a lo largo de la costa occidental de Marruecos y el Sahara para los que existen acuerdos de exploración de hidrocarburos con una pléyade de compañías distintas. Además de las ya citadas, engrosan esta lista la turco-estadounidense Genel (con base también en la isla de Jersey), la californiana Chevron, la británica Chariot (con base en el paraíso fiscal de la isla de Guernsey5), la francesa Total y las españolas Repsol y Gas Natural. Según las siempre orientativas estimaciones de las propias compañías, los recursos prospectivos de barriles de las áreas de exploración que se pretenden acometer en los dos próximos años del lado marroquí podrían superar los 1.500 millones de barriles de petróleo (MBO). Pero lo más importante es señalar que, en todos los bloques autorizados por el Gobierno de Marruecos, la empresa estatal ONHYM se ha reservado un porcentaje importante de los derechos de exploración y, por tanto, de los de una hipotética explotación.
 
Estas prospecciones marroquíes en aguas cercanas a Canarias comienzan  un año antes que los polémicos sondeos que se han vuelto a autorizar a Ripsa (Repsol) en el lado español de las mismas aguas (denominados Canarias 1-9 en las Figura 1 y 2). La petrolera española prevé desarrollar exploraciones a finales de 2014 y 2015 en las aguas orientales de Fuerteventura y Lanzarote, siendo sus derechos (50%) compartidos con la alemana RWE (20%) y la australiana Woodside (30%).
Figura 2. Licencias de exploración otorgadas a Repsol en aguas españolas (Fuente: Grupo RWE)
Según el último informe de la asociación española ACIEP, se estima que en las zonas autorizadas a Repsol podría haber unos recursos prospectivos de hidrocarburos convencionales cercanos a los 1.200 millones de barriles de petróleo (MBO) y 226 miles de millones de metros cúbicos de gas (BCM), siendo conveniente reseñar que el Estado español no tiene ningún derecho sobre la exploración o la hipotética explotación de los hidrocarburos que se pudiesen encontrar, quedando estos como patrimonio exclusivo de las empresas que los poseen, y por tanto de sus accionistas.
 
No obstante lo anterior, fuentes del Ministerio de Industria llevan tiempo señalando que, de encontrarse gas y petróleo en la zona española, los beneficios económicos para el país serían importantes: ahorro en la factura energética exterior de 28.000 millones de euros, dinamización y diversificación de la economía canaria, creación de puestos de trabajo, e ingresos ―vía impuesto de sociedades― de unos 700 millones de euros al año durante un periodo estimado de 20 años.
Imagen difundida en la red por la organización independentista canarias Inekaren.
EL PROBLEMA DEL PETRÓLEO
Desde los primeros pasos del tortuoso proceso que están siguiendo los permisos de exploración concedidos a Repsol, las autoridades y buena parte de la sociedad canaria han manifestado su oposición a las autorizaciones otorgadas por el Gobierno central. Después de conseguir que se anulasen los permisos en 2004, el Gobierno canario, el Cabildo de Lanzarote y el de Fuerteventura han tratado de frenar el nuevo Real Decreto de convalidación de las prospecciones recurriéndolo por partida doble ante el Tribunal Supremo y, en paralelo, han comenzado a formular quejas ante las instituciones de la UE. Tan frontal oposición está sustentada en razones primordialmente de impacto socio-económico, de riesgo medioambiental y de conflicto de competencias.
 
Que el turismo en Canarias es un sector clave, desde el punto de vista económico y social, no es ningún secreto para nadie; pero conviene ponerle cifras. En 20113 el sector turístico canario representaba el 30% de su PIB (12.300 millones €), el 35% del empleo (265.000 puestos de trabajo) y el 28% de los impuestos recaudados (1.500 millones €); mientras que la media española del impacto turístico era de un 10% del PIB y un 7% del total del empleo nacional. Conviene también subrayar que el impacto económico del turismo crece en Canarias desde 2010, en plena crisis económica, a una media anual de casi un 5%; siendo esto posible gracias a la especial importancia del turismo extranjero (Reino Unido y Alemania a la cabeza).
 
Pues bien, es precisamente la extraordinaria relevancia de este sector la que hace temer por unas explotaciones petrolíferas en las aguas canarias que pudiesen afectar negativamente al motor de la economía insular. Con respecto a ello ya se han posicionado la Federación Internacional de Operadores Turísticos (IFTO), la Federación de Turoperadores del Reino Unido (ABTA) y la Federación Alemana de Agencias de Viaje y Turismo. Todos ellos se han dirigido por carta a las autoridades españolas para expresarles la preocupación por el fatal impacto que posibles derrames pudieran tener sobre la oferta turística canaria; pero también alertando del peligro que supone la mera asociación de la marca Canarias con el petróleo, y el daño que podría hacer sobre la imagen publicitaria de paraíso natural que desde hace tiempo se trabaja en construir. Evidentemente, estas organizaciones han obviado en sus misivas advertir sobre el terrible impacto medioambiental que el turismo ha tenido y tiene sobre las islas, causado fundamentalmente ―pero no solo― por el enorme déficit energético generado por 12 millones de personas que visitan un territorio que dispone de recursos naturales  limitados y una población residente de 2,2 millones4.
 
 
Imagen difundida en Internet contra las exploraciones de Repsol (Fuente: No Oil Canarias)
Desde un punto de vista medioambiental, es evidente que toda explotación petrolífera supone un riesgo innegable que pocas sociedades gustan de admitir en su vecindario. Pero además, el excepcional valor de la biodiversidad marina y terrestre de Canarias, la alta dependencia de plantas desaladoras para la obtención de agua, y los riesgos añadidos de las posibles explotaciones a gran profundidad que se han planteado, tanto del lado marroquí como del español, hacen que se generen en toda la sociedad canaria dudas razonables sobre si poner en riesgo un patrimonio tan valioso. A este respecto, tres importantes organizaciones ecologistas ―WWF, Greenpeace y Ecologistas en Acción― ya se han situado claramente en contra de las prospecciones.
El último factor, pero no por ello con menos peso, es una vieja reivindicación del Gobierno autónomo para hacerse con el control de las competencias administrativas relativas a la explotación de las aguas canarias que viene a sumarse a los problemas anteriormente citados. Este conflicto fue el que llevó al Gobierno autónomo a recurrir parte de la Ley 12/2007 ante el Tribunal Constitucional, y por lo que este se ha pronunciado recientemente en su contra. Por si fuera poco, esta reivindicación de las aguas canarias se enreda con la que el Gobierno español espera plantear en NNUU con respecto a la ampliación de la jurisdicción sobre la actual Zona Económica Exclusiva por el oeste de las Islas (de 200 MN a 350 MN), y con la todavía indefinida oficialmente frontera entre las costas orientales de las Islas y Marruecos.
 
CONCLUSIONES
La encrucijada a la que se enfrenta Canarias ante la hipotética explotación de hidrocarburos en sus costas orientales es un dilema de primera magnitud política y estratégica que no tiene una respuesta sencilla; y que no solo afecta a las Islas Canarias, sino también a la economía y soberanía nacional, y a las relaciones de España con Marruecos.
 
Marruecos probablemente se va a convertir tarde o temprano en un país productor de petróleo y gas, y lo va a hacer explotando, entre otras, zonas marítimas muy próximas a las Islas Canarias. Pero además, encuentre o no petróleo, Marruecos está ya experimentado un desarrollo económico espectacular que es una oportunidad para España, para Canarias y para la UE. La senda de democratización, desarrollo y cooperación que ha tomado en los últimos años parece indicar que sus posiciones son ahora muchos más pragmáticas con respecto a nuestras siempre delicadas relaciones.
 
El hecho de que ambos países hayan concedido las autorizaciones de exploración respetando el acuerdo informal de equidistancia en las aguas fronterizas, y que esta vez el asunto no haya suscitado problemas en las relaciones diplomáticas, así como el creciente estrechamiento de la cooperación comercial y la dulcificación de la postura española sobre el Sahara Occidental son claros síntomas de una nueva etapa más respetuosa y cooperativa entre ambos. Esta nueva etapa, de confirmarse en el tiempo, muy probablemente ayudará a rebajar progresivamente las tensiones de seguridad que históricamente han existido entre ambos países (Ceuta y Melilla incluidas) y proporcionará prosperidad económica a ambas partes. Aunque, por otro lado, este clima creciente de seguridad y desarrollo marroquí traerá también consigo la eclosión de su enorme potencial turístico, en directa competencia con el canario y el del resto de España.
El Presidente del Gobierno español con SM el Rey Mohamed VI de Marruecos durante la primera visita oficial de su mandato
Pero más allá de cuestiones económicas y de seguridad, la encrucijada del petróleo en Canarias trae también escondida ―a modo de muñequita rusa― una derivada interna que es muy conveniente valorar: otra confrontación entre un Gobierno autonómico y la Administración central que, bien utilizada, podría convertirse en un banderín de enganche del sentimiento de desafección que, a veces no sin razones, se instala poco a poco en parte de la sociedad canaria. Otro problema territorial que podría pasar a engrosar la lista de contenciosos de esta índole.
 
 
Y es que la mayor parte de nuestras pretendidas certezas sobre el futuro no son más que hipótesis, pese a que nos empeñemos en defenderlas con mucha vehemencia; sin embargo, las lecciones del pasado están ya escritas. A este respecto, la historia de España nos ofrece numerosas ejemplos sobre nuestros errores al tratar los asuntos de territorios de Ultramar con ligereza o desdén, y la pertinaz crisis en la que nos encontramos nos debería haber enseñado las consecuencias de confiar nuestro futuro a apetitosas burbujas (ya sean constructoras, petroleras o turísticas) sin hacer las reformas estructurales necesarias que garanticen un desarrollo socio-económico equilibrado.
Aquellos a los que toque resolver esta compleja ecuación del petróleo, con sus diversas variables y derivadas, deberían siempre tener puesta su vista en todo ello, y tratar de resolverla con el sosiego, la delicadeza y la prudencia que requieren las decisiones de este calado. Decisiones cuyas consecuencias geopolíticas trascienden varias legislaturas.
Se encuentre o no petróleo, y se explote o no se explote en los próximos veinte años, lo que parece  seguro es que las Islas Canarias seguirán siendo en el futuro el territorio español de mayor valor geoestratégico; como ya los son hoy en día, y como ya lo fueron a lo largo de nuestra historia.
 
NOTAS
1 Según RD 547/2012.
2 Según la lista española de paraísos fiscales publicada en el Real Decreto 1080/91 de 5 de julio.
3 Todas las cifras han sido extraídas del informe del Gobierno de Canarias Impactur 2011. 2012.
4 Para más información ver en el informe de la Universidad de Sevilla: «Huella ecológica y presión turística socio-ambiental. Aplicación en Canarias». Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles Nº 57 de 2011.