Blog de seguridad y defensa
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jueves, 8 de enero de 2026

Un programa militar nuclear europeo para el viejo mundo de depredadores y presas.


Ya lo dije en este observatorio. Es urgente que Europa se dote de un robusto programa nuclear militar

El mundo ha cambiado y cambiará más. Y no cambia a un mundo nuevo; el mundo vuelve a la normalidad histórica en el que el orden internacional vuelve a ser una selva donde los más fuertes depredadores vuelven a imponer su voluntad sobre las más incautas presas. 

Y Europa y Oriente próximo, que durante 500 años fueron los más voraces depredadores de la pirámide alimenticia, ya no lo son. La expansión europea que iniciamos portugueses y españoles en el siglo XV, y al que se unieron otomanos, franceses, austriacos, holandeses, rusos y británicos, acabó definitivamente en el siglo XX con la disolución de los imperios históricos. Y la segunda guerra mundial acabó definitivamente con los intentos alemanes y japoneses de unirse al club imperial. 

Y sí, todo esto lo hizo EEUU; comenzó dando la puntilla a España en el Caribe y en el Pacífico y acabó imponiendo la descolonización francesa y británica tras la segunda guerra mundial. Solo quedaba la URSS, y colapsó pacíficamente; el mayor desastre geopolítico del siglo XX, según Putin.

Y en esas estamos. EEUU, Rusia y China lo tienen muy claro. Esta pantomima académica del orden internacional basado en reglas acabó.  Las caretas se han caído. En realidad nunca existió, los propios occidentales liberales que lo creamos, lo vulneramos sistemáticamente tantas veces que nadie se lo creyó (Vietnam, Argelia, Panamá, Serbia, Irak 2003, Libia, Siria....). Las NNUU ya son el mismo fracaso histórico que la Sociedad de Naciones. Hicieron un papel relativamente útil durante unos años, pero ya no.

Y para este vieja normalidad histórica, nuestra armas y ejércitos convencionales ya no son útiles por sí mismos. Israel, Corea del Norte o Irán lo entienden perfectamente. La única garantía de seguridad en este mundo de depredadores es el tener una capacidad de disuasión nuclear creíble. Ese es el orden internacional basado en la disuasión nuclear en el que estamos.

Desgraciadamente, nuestros líderes europeos y nuestros ministros de AAEE y defensa, y nuestro propio Rey, siguen defendiendo el RBIO. Ante la incertidumbre, pretendemos agarrarnos a un clavo ardiendo. Afortunadamente esto está cambiando en Europa

Ucrania (que acordó deshacerse del tercer arsenal nuclear mundial a cambio del perpetuo respeto a su integridad territorial) lo ha aprendido por las bravas. Quizás Dinamarca, los Países Bálticos, Canadá o Taiwán acaben aprendiéndolo también del mismo modo.

Europa debe dejar de invertir en armamento convencional que nunca podremos utilizar contra los grandes depredadores de la selva internacional en la que nos internamos. Nunca dispararemos a un tanque, barco o avión de una gran potencia nuclear porque la represalia seria brutal  


Y si ellos lo saben, como lo saben, estamos a sus pies. Es imprescindible dotarnos una capacidad de disuasión nuclear creíble a nivel europeo. Hay diferentes formas, dentro y fuera del Tratado de No Proliferación que EEUU nos impuso firmar. Pero es urgente.

domingo, 6 de marzo de 2022

Bofetadas de realidad en Ucrania.

Como decíamos ayer...

Que el gas sería el arma estratégica rusa contra Europa era bien conocido y advertido desde hace muchos años, en muchos foros y lugares. Han pasado la friolera de 14 años desde que en este blog se escribió sobre El lento jaque de Rusia a Europa. Desde entonces nada se hizo. Es más, nuestra extrema dependencia del gas ruso se incrementó tras la invasión de Crimea en 2014. Con dos grandes, Alemania e Italia, a la cabeza. 

No contenta con esto, Alemania decidió apostar también por el Nordstream 2 en contra de la opinión de casi todos sus aliados. Más madera y dialogo, dijo Merkel...con Schroeder y una pléyade de ex-primeros ministros europeos apoyando a Rusia, y algún que otro monarca intermediando a placer y a favor de otras empresas.  Y es que Putin ha comprado muchos apoyos y  voluntades en los últimos 20 años a lo largo y ancho del planeta. Es un gran conocedor de las debilidades del ser humano, especialmente de los occidentales, siempre proclives a la avaricia desmedida y codiciosos de poder e influencia. Como él mismo.

Principales proveedores extracomunitarios de gas natural (1990-2019) Fuente: EU energy in figures, Publications Office EU.

Pero para entender más en profundidad la soga que Rusia ha ido anudando en el cuello europeo, además de las cifras globales, es quizás mas relevante estudiar el peso relativo de ese gas en el suministro energético de cada país, así como el índice global de vulnerabilidad que se deriva de ello: 


Fuente BAE Negocios.

Cuestiones ideológicas aparte, posiciones como la de Hungría son reveladoras. Igual de esclarecedor que estudiar los recorridos de los principales gaseoductos que cruzan Ucrania, por donde pasa el 80% del gas ruso a Europa, y dónde se sitúan las reservas contrastadas de gas y petróleo en Ucrania:



Pero con todo esto, esta entrada hoy no puede ni pretende ser un "ya lo dijimos"; ni tampoco un sesudo análisis de geoestrategia energética. El propósito principal de esta entrada es dar fe y denunciar la salvaje e injustificada agresión rusa sobre Ucrania. No hay ni una sola causa o razón geoestratégica (que en algún tiempo Rusia pudo tener) que justifiquen la barbarie y la destrucción que están generado. Tendrán que pagar por ello, Putin, las FAS rusas y Rusia, porque hoy toda Rusia es cómplice del asesino sátrapa que les gobierna. Y los Judas occidentales que se hayan vendido por 30 piezas de plata, también.

Permítanme finalmente hacer un humilde pronostico militar, que de eso sí sé un poco: Putin y las FAS rusas han cometido un gravísimo error estratégico. Invadir y controlar un país de 44 millones de almas de las dimensiones de Ucrania es una empresa que está fuera del alcance de las destartaladas fuerzas militares rusas y, por supuesto, de su raquítica economía. No será corto, ni exento de dolor y barbarie, pero estos hijos de perra, que Dios confunda, acabarán perdiendo en Ucrania, y Rusia al completo sufrirá las consecuencias. Sólo la decapitación del régimen salvaría a Rusia del pozo en el que se ha metido, pero eso es improbable en el corto plazo, desgraciadamente.