Como ya he dicho, y cada vez tengo menos dudas, el ataque a Ceuta y Melilla ha sido organizado por un servicio de inteligencia extranjero, con o sin ayuda de otros, y con el empleo de varias herramientas, entre ellas, probablemente, las mafias de tráfico de personas. Si nos intentan decir lo contrario, nos están mintiendo.
¿Y quienes pueden ser estos servicios de inteligencia? Pues, con la información que poco a poco va saliendo a la luz, los sospechosos principales son:
1. La DGED (Dirección General de Estudios y Documentación, el servicio de inteligencia exterior de Marruecos). Es, a la vista de lo conocemos, lo más probable. Parece demostrado que la DGED marroquí aprovechó el estallido de la crisis inmediatamente con tres acciones:
- Permisividad táctica: Rabat ordenó a sus fuerzas de seguridad fronterizas retirarse para permitir la marea humana como medida de presión política.
- Inteligencia en el terreno: Se detectó e identificó a agentes de información marroquíes camuflados entre los propios migrantes para evaluar en tiempo real la capacidad de resistencia de la Guardia Civil y la Policía Nacional.
- Monitoreo militar: El posicionamiento de los satélites espía de Marruecos sobre el Estrecho demuestra una planificación y seguimiento al más alto nivel del aparato de seguridad de Rabat.
